Las caras del neoliberalismo de chileno




Rudy López

para @LaRevistaCorreo


Es ya una costumbre republicana en Chile que el Presidente electo nombre y de a conocer su gabinete ministerial una semana antes de asumir. Este año no fue la excepción y, a varias semanas de la asunción de Sebastián Piñera, no dejan de ser llamativos algunos nombres.

Destaca la característica de ser un gabinete más ideológico, con cuadros conocedores de la arena política y muchos con pasado pinochetista. A diferencia del primer gobierno, que se caracterizó por ser mayoritariamente tecnócrata.

Asimismo, entre los representantes de las 23 carteras, destaca la ministra de la mujer, acusada a vox populi de expresar comentarios machistas, así también, que el ministro de educación haya sido director de una empresa de lácteos. 

Pero los más relevantes son los principales ministerios, que oscilan entre lo curioso y el nuevo sello ideológico del ejecutivo.

Ministerio de Relaciones Exteriores: Roberto Ampuero

Quizás uno de los nombres que más impresionó dentro del nuevo gabinete. Ex militante comunista (ingresa en 1972 a las Juventudes Comunistas de Chile), con estudios en La Habana (abandona Chile luego del Golpe de Estado de 1973) y novelista. 
 
Criado por toda la lógica izquierdista de los años 70, vivió y estudió tanto en Alemania oriental como en Cuba, país que inspiró la mayoría de sus obras. Con un currículo de esta talla, que forme parte del gobierno de Sebastián Piñera parece hasta un chiste. 

Su cruce al lado oscuro es un proceso que se desarrolla entre su exilio y los años 90. Nunca postuló a ningún cargo público, pero si opinaba regularmente sobre la política nacional hasta que en 2009 da su apoyo declarado a la candidatura de Sebastián Piñera, sellando su posición a la derecha de la historia. 

Para 2011, cuando residía en Iowa, Estados Unidos, el gobierno de Piñera lo nombra embajador en México y en 2013 fue Ministro de Cultura. Todo esto no basta para que ocupe un cargo tan importante como Cancillería, que deberá llevar temas tan delicados como la demanda marítima, fronteras, tratados comerciales, política regional, etc. 

¿Qué señal da este nombramiento? Que la política exterior no será una de las prioridades del nuevo gobierno. Al contrario, buscará enfocarse en mantener el poder el mayor tiempo posible. A pesar de esto, Ampuero es la mejor carta que pudo escoger debido a que mantendrá la política exterior inalterable y, exceptuando temas puntuales (Venezuela y Bolivia), generará la menor cantidad de roces posibles.

Ministerio del Interior: Andrés Chadwick Piñera

El primo del Presidente y miembro de una familia cuyo apellido aparece ligado tanto a la derecha como a la izquierda. Pero más allá de los nexos, este hombre ocupa el cargo por su experiencia y olfato político, no por nada fue nombrado en la cartera más importante del país. 

Su familia ostenta personajes que ocuparon cargos durante la Unidad Popular, como el ex senador socialista, Tomás Chadwick, y, además, renombrados militantes de la derecha tradicional. Andrés Chadwick es ex miembro del MAPU (Movimiento de Acción Popular Unitaria, de extrema izquierda y escindido de la Democracia Cristiana) hasta que decide adherir la dictadura de Pinochet. 

Es durante la dictadura que comienza a forjar lazos (aparte de los nexos familiares) con quienes serían los gobernantes actuales. Es designado como presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC) por el régimen militar y posteriormente trabaja en las direcciones juveniles del Frente Juvenil de Unidad Nacional y en la naciente Unión Demócrata Independiente. 

Este hombre, la mano derecha de Piñera, comenzó su gestión con la polémica generada a raíz de que sus dos hijos estén ocupando altos cargos al interior del ejecutivo.

Ministerio de Hacienda: Felipe Larraín

Ex discípulo de Jeffrey Sachs, Larraín es un neoliberal de tomo y lomo que, además, colaboró en la implementación del Decreto Supremo 21060 en Bolivia y las reformas fiscales en Venezuela (1986), además de otros países en los que destacan Costa Rica, Nicaragua y Honduras. Este académico de la Universidad de Harvard y docente en la Universidad Católica de Chile será el encargado de dirigir las finanzas del país. 

Si bien ya ocupó la misma cartera en el primer gobierno de Piñera, es necesario ver cómo se comportará con la nueva cara que muestra la administración. Ciertamente su educación como Chicago Boy, además de su trayectoria política (fue uno de los más notorios colaboradores del Grupo Tantauco, el cual diseñó el programa de gobierno de Sebastián Piñera para el 2009) jugarán un papel importante en un año marcado por el aumento en el precio del cobre y, por ende, de la economía chilena.

Ministerio de Justicia: Hernán Larraín

Curiosamente, el que ocupará la cartera de justicia es un declarado pinochetista que llegó a desconocer las violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura. Defendió la inocencia de Paul Schaffer durante las acusaciones por abuso sexual de menores. Schaffer era, además, fundador y dirigente de Colonia Dignidad, un recinto de inmigrantes alemanes que sirvió como campo de concentración y experimentación humana durante la dictadura y del que Hernán Larraín figura como miembro de la Corporación de Amigos de Colonia Dignidad.

Esta información aparece corroborada por el Observatorio de Educación en Derechos Humanos de Chile, pero más allá de esta realidad, es necesario destacar que es uno de los cuadros más importantes de la derecha chilena, con un pasado político tan relevante como deleznable.

Ministerio de Desarrollo Social: Alfredo Moreno

Este ministerio se encuentra entre los menos relevantes, su ocupación es la de implementar programas sociales, planes de inversión pública, entre otras medidas similares. 

Entonces ¿cuál es la relevancia de este ministerio? Simple, la relevancia se la da su ministro, el ex canciller Alfredo Moreno. El único de gabinete que tuvo la mejor evaluación ciudadana al finalizar el primer gobierno de Sebastián Piñera. 

¿Por qué poner a alguien tan importante en una cartera menor? El Ministerio de Desarrollo Social tiene la característica de realizar mayor trabajo en terreno (ir a poblaciones, pueblos, comunas de ingreso bajo, etc.). Ante esto, Alfredo Moreno tendría mayor presencia en sociedad, sin contar tanto con los medios de comunicación, pero que le permitiría ir arando el camino para un proyecto mayor, ser el próximo candidato a la presidencia de Chile. 

Ante el vacío de liderazgo que se encuentra tanto en la derecha como en la izquierda, perfilar una figura desde ya resulta necesario. Y es que aunque fue Canciller para expandir las acciones de sus empresas (el diálogo a “dos bandas” con Perú no es casualidad ni ejemplo de madurez diplomática), aun persiste el recuerdo de su gestión que no se vio opacada ni siquiera por el fallo de La Haya con Perú.

Lunes 02 de Abril de 2018