César Junaro presenta a Tupac Katari




Javier Larraín P.

Director
@LaRevistaCorreo


Artículo publicado en la edición impresa de La Correo N° 72.

Puntualmente asiste César Junaro a la céntrica cafetería convenida, saludando afectuosamente al equipo de La Correo. Después de dar los primeros sorbos a un té, de entrada confiesa su temprana afición por la lectura y su profunda admiración por Alejandro Dumas: “recuerdo con cariño haber leído en mi infancia Los tres mosqueteros; el primer libro que tomé en serio, a tal punto que lo leí no una sino varias veces. Y es que Dumas es un autor que ha quedado en mi memoria indeleblemente”.

De mirada profunda y reflexiva, cuenta que le causó gran impacto la novela indigenista Los perros hambrientos, del peruano Ciro Alegría. Al tiempo de puntualizar que no ha sido marcado por un libro en particular: “a mí el alma me la ha cambiado varios libros; soy un lector apasionado y leo muchas cosas, desde novelas –me interesan las latinoamericanas y bolivianas– hasta ensayos históricos, de modo que soy, en el aspecto literario, producto de una serie de libros más que de uno solo”.

Como músico y antropólogo destaca su interés por las investigaciones musicológicas, antropológicas y etnográficas, aunque dice leer todo lo que cae en sus manos. De hecho, ante una pregunta que le sugiere identificar la influencia de un escritor en alguna de sus composiciones, se extiende sobre una obra musical aún inédita, que se encuentra en pleno proceso creativo, referida a pasajes de la vida del cantautor chileno Víctor Jara, mientras señala su afición por Pablo Neruda.

“Todos esos elementos que hacen al ritual de leer, el marcador de libros, la luz, el silencio necesario, se pierden ahora".

Neruda y su Canto general le han influenciado en su quehacer y no se contiene de narrarnos una anécdota de cuando el poeta apoyó a Salvador Allende en su candidatura: “en campaña llega a lugares donde lo esperaban 20 chilenos flacos, hambrientos, con frío. Y Neruda dice, ‘yo no sabía qué decirles’. Entonces en una ocasión lo único que atinó a hacer fue sacar un libro de poesía y leer algo, logrando conmover  a estos personajes que lo estaban esperando en esa campaña. A mí me parece ese uno de los hechos poéticos más lindos que he conocido”.

Reconoce la practicidad del libro digital pero reivindica la irremplazable atmósfera creada alrededor del clásico libro en papel: “todos esos elementos que hacen al ritual de leer, el marcador de libros, la luz, el silencio necesario, se pierden ahora con una pequeña computadora que te permite leer en cualquier sitio”.

Deseoso de entrar en materia, nos facilita el ejemplar de una de sus más recientes lecturas: Historia de la rebelión de Tupac Katari, 1781-1782, de María Eugenia del Valle (Plural Editores, 2011). “Este libro me ha interesado mucho porque por primera vez se plantea, en dos capítulos, el contexto sociopolítico y económico que generó las condiciones para la sublevación de Tupac Katari”, apunta Junaro.

"Si hubieran triunfado, la historia americana definitivamente sería otra y hoy estaríamos hablando en otros términos".

Encantado del rigor investigativo y la pluma diáfana de la autora, hace un paréntesis para subrayar las copiosas fuentes empleadas: “Esta señora ha tenido la paciencia, virtud y capacidad de leer y rebuscar documentación en Sevilla, Lima, La Paz, Buenos Aires, consultar repositorios que son gigantescos, donde encuentra documentos que tienen que ver con los indígenas –porque es su producción finalmente–, cartas dictadas, entre otras”.

Pero, a ojos de nuestro entrevistado, la obra refleja la asimetría documental con que se encara este tipo de obras puesto que el texto de Del Valle proyecta la visión hispana de la rebelión: “es la visión del español, porque los que estaban cercados en la ciudad de La Paz veían, y documentaron al que cercaba –a la gente de Katari–, de una determinada manera y esa es la visión que ha trasuntado en este libro. Se insiste mucho en que Tupac Katari aparecía frecuentemente ebrio, que tenían que sujetarlo encima del caballo para que se sostenga. En fin, falta aquí, en esta historia, la visión indígena”.

Antes de culminar la cita, el agudo cantautor nos lanza sus últimas dos observaciones: “la rebelión de Katari no lo ubico sólo en el contexto de La Paz o Bolivia ya que por sus vinculaciones con Tupac Amaru y los caciques de Chayanta queda claro que fue una rebelión continental, y en esa dimensión sea quizás de lo más importante que ha ocurrido en esta parte de América. Si hubieran triunfado, la historia americana definitivamente sería otra y hoy estaríamos hablando en otros términos. Me atrevo a decir que este no sería el Gobierno Plurinacional, porque esto hubiese empezado hace mucho tiempo”.

Fotografía: José Lazo

Viernes 16 de Marzo de 2018