Falta y Resto, la murga como baluarte de la resistencia




Gabriel Laesprella

Sociólogo uruguayo
para @CorreodelAlba


Entrevista con Raúl Castro, uno de los referentes del carnaval uruguayo.

El carnaval uruguayo junto al fútbol son las dos expresiones populares y culturales más importantes de Uruguay, y Raúl Castro, conocido como Tinta Brava, fundó en 1980 la murga Falta y Resto, en plena dictadura cívico-militar, considerada un baluarte de la resistencia al gobierno de facto.

Hace años que Castro conjuga dos actividades que él considera que se relacionan: es publicista y carnavalero, específicamente murguista, expresión que proviene de uno de los cinco géneros del carnaval uruguayo, la murga.

El murguista Tinta Brava, quien próximamente cumplirá sesenta y ocho años, además es amante del deporte, jugó en varios equipos de básquetbol y es hincha y socio de Peñarol, uno de los equipos grandes del fútbol uruguayo.

Raúl nos gustaría que nos hablaras de tus orígenes.

En primer lugar te agradezco por la entrevista y saludo cordialmente a los hermanos latinoamericanos.

Soy un producto del Montevideo de los años cincuenta, nací el 3 de abril de 1950, bajo el influjo del fin de la euforia luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial, donde Uruguay se favoreció porque vendía muy bien lo que ahora se llaman los commodities, la lana y la carne sobre todo, nos beneficiamos en esos años en que los países europeos estaban en guerra. Pero luego vino la crisis de los años cincuenta. Sin embargo, yo tuve la suerte de nacer en un lugar muy sensible. Mi madre si bien era ama de casa, era muy lectora, fue profesora de piano y de solfeo. Mi padre fue primero empleado de la Corte Electoral, y luego trabajó muchos años como administrativo en la ferretería La llave, se jubiló incluso de este trabajo. Mi padre tuvo un gran sentido común y un gran amor por sus hijos, mi hermana y yo, y por su esposa. Y me llevó a todo lo popular, era muy hincha de Peñarol, hijo de uno de los fundadores de Peñarol, don Ángel Castro, que era maquinista del ferrocarril. Mi padre también muy hincha de Peñarol, me hizo socio el día en que nací, fui hincha de Peñarol antes de ser uruguayo (risas). 

Me crié en el barrio de Pocitos, que hoy es de clase media alta y clase alta, pero en ese entonces era un barrio de clase media con techos de zinc, de lata. Me crié en la calle, cuando no había televisión. Este año cumplí sesenta años de murguista, porque con siete años integré la murga que se llamaba Los caminantes. Después más de grande, mi viejo compró un terreno en Solymar (queda a 25 kilómetros de Montevideo) e hizo un ranchito (casa dicho de forma coloquial). Nos íbamos en verano para Solimar, pero yo de noche en enero venía a ver los ensayos de las murgas, me encantaba eso, era muy hincha de la murga Asaltantes con patente, de Los patos cabreros.

Y con 16 o 17 años, siendo adolescente aún, sacamos una murga en Solymar, donde veraneábamos todos los años, salí en una murga, cumplí mi sueño, lo sacamos del balneario mismo de Solymar, se llamaba Los penados mercantes, esa murga la sacamos durante diez años de 1968 a 1978. Y fue divino una experiencia bárbara, para luego fundar en 1980 la murga Falta y resto.

Pero en el medio salí en varios grupos musicales gracias a la amistad con Jorge Lazaroff, uno de los más grandes músicos uruguayos no solo del siglo pasado sino de todas las épocas, por su creatividad por su compromiso. Yo era concuñado de él, y a partir de ese parentesco y de esa amistad, creamos el Patria libre, un grupo de música folclórica latinoamericana con el que anduvimos tocando por Uruguay y por España.

Con 17 o 18 años empecé a trabajar en la ferretería La llave, el lugar donde trabajaba mi padre, también era administrativo. Pero al poco tiempo empecé a trabajar en ANCAP, en la refinería de Ancap, hice un curso de refinación de petróleo y empecé a trabajar allí. Eso fue allá por el año 1969. Y trabajé hasta la huelga que hicimos en el 73 (se refiere a la huelga general que inició la clase obrera uruguaya organizada en una única central de trabajadores, la CNT, el 27 de junio de 1973 en respuesta y oposición al Golpe de Estado y al inicio de la dictadura cívico-militar, esa huelga general duró casi quince días, y paralizó a casi todo el país), yo además estudiaba agronomía en la Facultad, jugaba al básquetbol, tocaba en el grupo Patria Libre, militaba en el comité de base del barrio del Frente Amplio (FA), soy uno de los miles de fundadores del FA en 1971.

Milité gremialmente en secundaria y en el IAVA (preuniversitario). Fui integrante del Frente Estudiantil Revolucionario (FER).

Tenías un pensamiento libertario.

Siempre. Considero que el hombre cuanto más libre se siente más realizado. Libre en todos los aspectos, espiritual, económica, socialmente, y cuando hablo del hombre me refiero al hombre y la mujer, al ser humano. Lo más importante, y esto siempre lo pensé, es que el ser humano lo más preciado tiene en su vida es la libertad, política, sexual, la libertad en si misma. Es la libertad una parte indisoluble de una vida feliz.

Durante la dictadura (1973 a 1985) viviste muchos años en Europa y realizaste actividades de carácter cultural. ¿Cómo fue ese período?

En los años 72, 73, la cosa estaba brava (difícil) acá, a mí me pusieron una bomba en la puerta de mi casa, el llamado Escuadrón de la Muerte estaba operando, y fue el responsable del asesinato de Íbero Gutiérrez (militante estudiantil), y colocaban bombas además en locales partidarios. En mi caso concreto, la bomba hizo saltar la puerta de entrada de mi casa a la habitación de mis padres. Yo estaba durmiendo arriba y la explosión me hizo saltar de la cama físicamente.

Los milicos (militares) nos prohibieron dos discos al grupo Patria Libre, prohibieron salir a los humoristas Las ranas, que iban a salir por primera vez en carnaval en 1974. No me quedaba otra que irme nos fuimos en 1975. En aquel entonces mi compañera Rosario, nos casamos y nos fuimos. También se fueron el choncho Lazaroff y su hermano, el flaco Bonaldi y Ferreira. Nos fuimos a vivir a España.

Tocábamos en España en diferentes lugares, la música popular latinoamericana estaba muy de moda, por todos los golpes de Estado en nuestro continente, dentro de la Operación Cóndor en América Latina, había muchos refugiados en Europa. También por vinculaciones, conseguí cantar en el tren Puerta al sol, que iba de Madrid a París dos o tres veces por semana, no sé si sigue yendo. En Paris conocí al Sabalero (José Carbajal, cantautor uruguayo ya fallecido, sufrió el exilio también), me hice muy amigo de él. Pero en ese año de 1975, Franco nos expulsó de España, la policía franquista hizo una razia de todos los cantores populares vinculados a grupos políticos de izquierda. Y tuvimos que irnos a vivir a París.

¿Tuvieron militancia política en España?

La militancia política la realizamos a nivel cultural. Cantábamos las cosas que cantábamos acá, las injusticias sociales que sucedían y siguen sucediendo en el mundo lamentablemente. Eso no le gustó para nada al franquismo, y nos echaron de España. Nos cobijaron los franceses, a quienes les estoy agradecido profundamente. Con mi compañera Rosario recorrimos Europa a dedo, hicimos doce o trece mil kilómetros. En 1976 volvimos a Brasil, y luego nos arriesgamos porque extrañábamos mucho, y volvimos con Rosario a Uruguay. La cosa acá estaba muy complicada pero por suerte no pasó nada.

Mantuvimos el perfil bajo. Pedí pase de Auriblanco, un cuadro de cuarta de ascenso de básquetbol de acá para Tabaré (otro equipo de basquetbol), recuerdo que incluso en Tabaré me consiguieron un trabajo de secretario en el club. Jugué diez años profesionalmente al basquetbol, en Tabaré, aunque tuve un breve pasaje por Neptuno que si bien les estoy muy agradecido, yo siempre fui hincha de Tabaré y allí tuve mis mejores pasajes como deportista, y me retiré del basquetbol en el Club Colón en 1986, con 36 años. Decidí dejar el básquetbol porque ya estaba muy metido con todo en la murga.

Teniendo en cuenta que esta es una revista internacional, y que la mayoría de los lectores de la misma no son uruguayos, nos gustaría que explicaras las características principales del carnaval uruguayo, que es el más largo del mundo, cuántos géneros tiene, y te detuvieras en el tuyo, la murga.

El carnaval uruguayo tiene la particularidad que empieza a fines de enero y finaliza a mediados de marzo, es un carnaval que dura cuarenta noches. Hay aproximadamente veinticinco escenarios teatrales abiertos diseminados por todo Montevideo, que nosotros le llamamos tablados, también hay unos cuantos en el interior. Y hay más de sesenta grupos, y cada grupo es una compañía de teatro independiente. Y existen cinco géneros, los humoristas, los parodistas, las revistas, la sociedad de negros y lubolos y las murgas. Las murgas son el componente más identitario del carnaval uruguayo, por más que sus orígenes son de Cádiz, tiene una matriz uruguaya muy marcada, y tuvo diversas influencias, europea, del tango, de la etnia negra, entre otras. La murga desde inicios del siglo pasado, 1906, 1907, es la expresión popular por excelencia, la gente la considera la voz del pueblo.

Se le pide a la murga que diga en un período de tiempo de entre treinta y cinco y cuarenta y cinco minutos, todo lo que ha pasado en el año de forma jocosa, irónica, satírica, a veces profunda, a veces emotiva. Y ese es el género que yo abracé de niño. Parece un género menor pero como es un género popular, es masivo. Lo popular puede ser profundo o superficial. Si es superficial dura poco. Pero como la murga es profunda y tiene más de cien años y está en plena expansión. No solo en Uruguay. Hay murgas estilo uruguayo en Bogotá. En toda la Argentina, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, San Juan, Mar del Plata, Bahía Blanca. Hay más de quince murgas estilo uruguayo en Chile. Hay murgas en Chile integradas sólo por mujeres. Hay en Perú, en Ecuador, o sea que por toda América Latina está floreciendo este género maravilloso que en Uruguay tiene más de cien años.

Además todos los géneros carnavaleros compiten en el Teatro de Verano (especie de anfiteatro en donde está el jurado puntuando a los distintos grupos del carnaval).

Si compiten, pero creo que lo más importante es como todo un pueblo, (porque los componentes de los grupos carnavaleros son obreros, estudiantes, empleados, profesionales universitarios, comerciantes, en mi caso publicista, etc) despliega una vez al año esa cosa maravillosa que es el carnaval. Nosotros en el caso concreto de la murga Falta y Resto actuamos todo el año porque consideramos que la murga trasciende las cuarenta noche de carnaval, y debe extenderse durante todo el año. 

El carnaval es una expresión cultural y popular elevadísima, artística, y estéticamente. Por eso con todo respeto el tema de la competición me parece un poco escolar, o sea quien gana, quien pierde. Eso es algo anecdótico. Lo más importante es lo que la murga provoca en la gente. En otros géneros ocurre lo mismo, que influencia tiene el pintor, el escultor, el músico en la gente. Porque las copas, las medallas y los trofeos se ponen viejos instantáneamente.

¿Podrías contarnos los orígenes de la murga Falta y Resto?

En aquel entonces, en 1980, la dictadura cívico militar pretendía plebiscitar una constitución para institucionalizar el régimen de facto (finalmente ganó la opción NO en ese plebiscito, no al proyecto de constitución que presentaban los militares, y esto fue el principio del fin de la dictadura, que duró hasta 1985), y sabiendo que no podíamos realizar ninguna propaganda pública contra la propuesta de la dictadura, entendimos que el camino de la resistencia era lo cultural, y la murga era ideal como fenómeno popular. Hasta los militares eran hinchas de distintas murgas, a ellos también les gustaba las murgas.

Después de haber visto la murga La reina de la teja en 1980, de tener antecedentes de otras murgas, La Soberana, Momolandia, La celeste, en los años setenta, pretendíamos sacar una murga muy política sabiendo que íbamos a chocar con la censura, y nosotros le hacíamos trampa a la censura porque elegíamos canciones que estaban proscriptas y la cambiamos la letra pero le manteníamos la música. Entonces la gente aplaudía doble, por la letra y por la música. Y la música era de la revolución española, de Viglietti, de Zitarrosa, de Los Olimareños, en fin, de los cantores prohibidos. Entonces había una complicidad muy grande entre la murga y el público que la hizo muy popular a la murga, a la Falta y Resto.

¿El nombre a que se debe?

El nombre surgió en una reunión, el partido (término futbolístico) parecía que estaba perdido, supuestamente en el plebiscito iba a ganar la opción SI e iba a haber milicos para largo. Y hay una voz del truco criollo (juego de cartas) que cuando el partido está perdido prácticamente se hecha la falta y resto, la falta envido, y la contraflor al resto, sin mirar las cartas, sin saber que cartas tenés vos te jugás la vida, y era lo que nosotros pretendíamos hacer, sin saber lo que iba a pasar decir lo que sentíamos. La idea del nombre fue del flaco Roberto García, Tarzán (alias), hoy fallecido pobre, uno de los más grandes murguistas que conocí en mi vida, fundador también de la Falta y Resto. Allí se dijeron cuatro o cinco nombres, y Roberto dijo Falta y Resto, y yo dije es ese.

Porque ese momento implicaba el jugarse el todo por el todo. Pero esto nos significó como una guía para el futuro, de cambio, de renovación, de creatividad, de apuesta, de riesgo, Falta y Resto, sin saber las cartas que tenés, por suerte siempre hemos mantenido esta línea, intentando aportar al género, al arte y a la gente que nos escucha. Intentando renovar, cambiar a veces con reticencia de la gente otras veces con apoyo del público.

¿La murga surge en 1980?

La Falta y Resto surge el 10 de junio de 1980 en un boliche, en un bar, como no podía ser de otra manera. Yo le planteo a mi amigo Hugo Brocco, yo tenía una murga en Solymar y él tenía una murga en la Asociación Cristiana de Jóvenes, juntamos muchachos de ambas murgas, trajimos a otros murgueros, apareció Ovidio Cabal presidente del club Fénix (club de fútbol) del populoso barrio montevideano de Capurro, hermoso barrio, nos dio la sede para que ensayáramos, nos prestó plata para comprar la tela para los primeros trajes, trajo al Canario Luna, que era ya una estrella del carnaval, de la murga. Y allí empezó la historia de Falta y Resto, una historia muy rica de ya treinta y siete años.

A ti te dicen Tinta Brava, ¿a qué se debe?

Eso se debe a la censura de 1982. La murga salió por primera vez en 1981, y no nos censuraron prácticamente nada, no nos conocía nadie además, pero todo el mundo hablaba de nosotros, porque nos animábamos a decir cosas que casi nadie se animaba a decir en aquellos años de dictadura.

En 1982 en cambio nos censuraron el ochenta y cinco o el noventa por ciento de la letra, casi todo estaba tachado en rojo y decía no, no, no. Incluso una despedida que luego fue clásica, La mano paloma, con letra y música de Julio Julián, uno de los primeros directores de la murga, la prohibieron porque la palabra paloma era muy parecida a la palabra libertad.

Cuando salgo del lugar de donde me habían censurado casi toda la letra de la murga, el Teatro Solís, el teatro más importante del país y allí censuraban las letras del carnaval los milicos, los integrantes de la murga me estaban esperando en un boliche de enfrente.

Y cuando les mostré a los muchachos de la murga la carpeta con las hojas de la letra tachadas casi todas en rojo en señal de censura, un hombre ya mayor, veterano, que venía del club Fénix también, el milonga le decían y tenía un asfalto bárbaro (modismo, quiere decir que tenía calle, mundo) me dice y que querés flaco si andás con la tinta brava.

Y me quedé con eso de la tinta brava. Y tuvimos que rearmar la letra, al final pasamos la censura, pero como no sabíamos la letra teníamos que leer en los tablados y como se corrió la bola de la censura que nos hicieron la gente aplaudió el doble.

Cuando fui a registrarme a la Asociación General de Autores del Uruguay (AGADU), para registrar mi autoría de las canciones, y en aquella época te preguntaban nombre y sobrenombre si tenías y me acordé del milonga y dije, Tinta Brava. Y me empezaron a decir por ese sobrenombre, a mí me encantó, firmaba como Tinta Brava. Además este sobrenombre me determina porque no puedo escribir pavadas (tonterías) si me llaman Tinta Brava. Me compromete y me lleva a la coherencia este sobrenombre.

Otro simbolismo característico de la Falta y Resto son sus colores, rojo y negro. Es esa veta libertaria, de anarco, con todo el peso que tuvo en su momento el movimiento anarquista en este país sobre todo en el movimiento sindical.

Sin duda. Tu fíjate el influjo de la llegada a Uruguay a fines del siglo XIX e inicios del siglo XX de anarquistas españoles e italianos, que contribuyeron a los logros socialdemócratas reformistas de inicios del siglo XX de la corriente batllista (se refiere a José Batlle y Ordóñez, que fue presidente de la república en dos ocasiones, entre los años 1903 a 1907, y entre 1911 a 1915, y que realizó varias reformas sociales en beneficio de la clase obrera y de los sectores populares en general). Y esto generó un ideal sobre todo citadino, de ciudad, del cual mi padre fue heredero porque lo vivió, él nació en 1910, era el típico montevideano del siglo pasado, era batllista, con ideas libertarias, no anarquistas sino más bien cercano a ideas socialistas.

Esto influyó mucho en mí, yo en 1968 tenía dieciocho años, y todo el esplendor de la Revolución Cubana y la posibilidad real de construir el hombre nuevo, un hombre mejor, un hombre diferente, un hombre que no fuera lobo del hombre. Han pasado los años y sigo pensando igual, en la necesidad de construir un mundo diferente en donde el hombre y la mujer puedan basar su desarrollo en la cooperación y no en la competencia, no en la acumulación de bienes, sino en la redistribución equitativa y justa.

Un ideal anarquista...

Si, un ideal anarquista. Donde el hombre no tenga que vigilarse a sí mismo para portarse bien, donde no sea necesaria la fuerza del Estado, para que podamos vivir en paz. Yo creo que ese desarrollo va a llegar a través de la cultura, y en la Falta y Resto decimos este año que esta Revolución se hace cantando, es decir, diciendo la verdad, diciéndola desde la alegría, la lucha, el compromiso, la emoción, pero siempre del lado de los más humildes, de los desposeídos, nunca del lado de los opresores. Que es me parece a mí el aspecto más importante de la murga, tratar de ser la voz de los sin voz.

Aquí se dijo en el 2005, cuando asumió el gobierno del Frente Amplio (FA), que hasta allí llegaban las murgas, teniendo en cuenta que estaban vinculadas estrechamente con la izquierda, que ya no iban a poder criticar más. Sin embargo, pasaron trece años y tres gobiernos del FA y las murgas siguen criticando. Te pregunto a ti, como hombre de izquierda y frenteamplista, ¿qué papel juegan hoy las murgas?

Primero separemos lo que es el gobierno del poder. La izquierda está en el gobierno, pero no está en el poder. El poder sigue siendo de la derecha, el poder económico que debe ser el más importante, donde impera la barbarie y el patriarcado en el mundo. En este país tan desarrollado en muchos aspectos, se guasquea (golpea) a un peón rural por no querer trabajar más de ocho horas sino es por ley. Desde ese punto de vista la izquierda, el humanismo de izquierda que es en lo que yo creo, pero creo incluso que el laburo (trabajo) de la murga todavía está lejos de llegar ahora, pero como dice el maestro Tabares, director técnico de la selección uruguaya de fútbol, el camino es el de la recompensa.

¿Qué posición la murga debe tomar respecto al gobierno frenteamplista? Depende del momento. Hubo momentos en que la Falta y Resto ha sido muy crítica con el gobierno del FA, incluso le pidió al presidente de la República que se retractara por aquello de la disciplina partidaria y de apoyar cosas que muchos frenteamplistas no comprendían ni compartían.

Pero hoy donde hay una contraofensiva de las derechas latinoamericanas, en donde se ahoga a Venezuela, hace más de cincuenta años están ahogando a Cuba, donde derrocaron al gobierno de Brasil (por Dilma), cercaron mediáticamente al gobierno argentino (en el período kirchnerista), donde volvieron a tener fuerza en Chile, donde atacan a gobiernos como el de Ecuador y el de Bolivia. La derecha está preocupada en no seguir perdiendo privilegios y en no poder acumular tanto como desearía. El capitalismo yo lo asocio con el dragón de Los Beatles, porque se va tragando a sí mismo. En ese marco la Falta y Resto en la actualidad se siente más frenteamplista que nunca, no es el momento de la autocrítica, es el momento de cerrar filas en contra de la avanzada de la derecha.

Cuando llegue el momento volveremos a ser críticos siempre con el poder, con el gobierno dependerá de la situación política en que estemos viviendo.
Hay momentos que uno debe enfrentarse con un hermano y decirse todo lo que tenga que decirse y hay momentos en que hay que estar de espalda con espalda, y aunque tengamos diferencia vamo arriba (en alusión a la lucha conjunta). Yo creo que es el momento de unir a las izquierdas latinoamericanas. A la derecha la une el poder del dinero. Y a nosotros nos une la división de las ideas. Debemos unir nuestras ideas, con emoción.

En base a los temas políticos locales e internacionales, quisiera que dentro del fenómeno y la lógica del imperialismo, analizaras el fenómeno de Donald Trump.

Creo que la acumulación y la competencia económica actual está crujiendo por dos de sus partes, una, el súper desarrollo del Imperialismo norteamericano basado en un modelo totalmente perimido y de barbarie representado por Trump, y la sociedad norteamericana no ha podido crear un sistema de ideas culturales para poder ser capaces de auto entenderse de que van camino a la destrucción del mundo por su ambición desmedida. Entonces Trump es capaz de apretar el botón rojo del lado del capitalismo más feroz.

Por el otro lado lo que pasa en Corea del Norte, ellos tienen que ver lo que pasa en el capitalismo mundial y en el Imperialismo. O sea hay un gran peligro para la nave en la que viajamos, la humanidad. ¿Cuál es la opción? Creo que la opción es la cultural frente a las potencias más poderosas, frente a los cinco países mayores productores de armas a nivel mundial. Ese poder debe enfrentarse desde la cultura y desde lo político. Y se debe ser muy inteligente desde lo político para ir resistiendo, y mientras se de este proceso de resistencia ir intentando cambiar cabeza de los acumuladores aunque parezca mentira.

Hay una frase en la biblia, yo no soy católico ni tengo ninguna religión en específico, pero leo y escucho y creo que todas las religiones tienen algo de verdad, esa frase dice, dice Cristo “es fácil amar al amigo pero es difícil entender y comprender al enemigo para quererlo y convertirlo en un amigo”. Frase sabia. Creo que la cultura, la sensibilidad van a generar los cambios para el desarrollo humano a pesar de la barbarie en la cual hoy nos toca vivir.

Por supuesto que en el camino hay que ir defendiendo los acuíferos, el petróleo los minerales como el litio que en este momento en Chile las principales reservas de litio pertenecen al yerno de Pinochet para dar una idea, o el acuífero guaraní que los brasileños están por privatizar, o el petróleo venezolano que los yankis están desesperados por echar mano, o la posición geopolítica de Cuba que hace que su ahorcamiento económico tenga casi sesenta años. Los pueblos deben defender todas estas cosas políticamente, pero creo que la base es cultural. Porque desde el punto de vista de la violencia me parece que hoy ya no hay posibilidades, por el avance tecnológico y el poder de los acumuladores. El camino me parece que es la paz de la militancia cultural.

Dijiste que eres publicista, ¿te va bien en ese rubro?

Si, tengo una agencia de publicidad hace más de 27 años. No me puedo quejar, tengo algunos clientes que a esta altura más que clientes son amigos. Y hago que mi capacidad creativa en el área de la publicidad me permita subsidiar a la murga, porque como se imaginarán las murgas no tienen un gran desarrollo económico. La murga es para mí algo muy particular, alimenta mi vida, soy murguista no elegiría otra cosa, pero lo subsidio con la publicidad.

Y la suerte que tengo es que le hago publicidad a lo que yo quiero y no ha todo lo que me viene. Toda mi familia es de trabajo. Y como te decía al principio de la nota, me siento libre económica, política y físicamente en toda su extensión imaginable. Claro a veces cuando viene mi mujer y me dice tenés que hacer tal cosa, no tengo más remedio y lo hago (risas).

Tu dijiste que Falta y Resto actúa durante todo el año, ¿cuéntanos sobre eso y dinos en qué lugares estuvo la murga?

Nosotros luego de observar toda la magnitud de la repercusión social y popular que genera la murga, nos dimos cuenta que la murga podía servir de instrumento y que cada uno hiciera su propia murga. Creo que esto es una forma de democracia artística brutal, este es un movimiento donde no hay líderes, donde nadie esté diciendo lo que dice el otro, al contrario cuando más se diferencie la forma de definición política mejor, porque lo que hay que tener es mucha creatividad. Lo que se trata es de cantar todos juntos catorce, quince, dieciséis, veinte tipos, un montón de gente. Ponerse de acuerdo hombres y mujeres de qué cantar, y luego llevarlos al papel, llevarlos a la música, y hacer una comedia musical y política, que represente ese pedacito de la sociedad, como te decía desde lo satírico, desde lo irónico, desde lo alegre, para transformar la realidad en alegría.

Y entonces pensamos en extender nuestra murga por la nave espacial en que estamos, que es la tierra, como hacen los españoles en Cádiz hace más de cien años, los argentinos, los chilenos. Porque es muy fácil llevarla adelante. Después se va complicando a medida que se va amoldando. Cada uno se empieza a autoexigirse cada vez más, y terminás pensando todo el año en la murga.

Nosotros hemos hecho talleres de murga en toda la Argentina, en Brasil, en Chile, y en todos lados siempre quedan murgas andando. En un día o dos hacemos los talleres y ya queda la gente loca de la vida (feliz). Sabiendo que puede escribir, cantar, que no hay que hacer un curso muy acabado para ser cantante o tocador de murga. Y este fenómeno de la murga uruguaya se va expandiendo por toda Latinoamérica, y es un hecho revolucionario, quizás el más importante en lo que va de este siglo.

En un tiempo de redes sociales en donde aparentemente estamos tan interconectados pero parecemos estar tan aislados. Y la gente se reúne, discute mano a mano, se pone de acuerdo con las letras, para cantar pero hay que escuchar y escuchar al otro, por algo tenemos dos orejas y una boca. Por eso mismo la murga es tan explosiva, tan fermental, porque provoca, las discusiones de a tres, cuatro, cinco, diez, quince o veinte personas para crear un lenguaje común. Si vos leés las letras de las murgas uruguayas a los largo de estos cien años vas a ver la historia del país escrita por el pueblo.

Raúl fue un placer entrevistarte, tú eres un referente del carnaval uruguayo, de la murga en particular. Además los hermanos latinoamericanos deben saber que aquí las expresiones culturales más importantes son el carnaval y el fútbol. Muchas gracias por concederme la entrevista.

Gracias a ti Gabriel. Un saludo a los y a las hermanas latinoamericanas. En este momento Falta y Resto está abocada en promover el feminismo, en ese sentido este año hubo en el coro de la murga seis mujeres que cantaron espectacularmente bien. Vamos a viajar a Chile, vamos a viajar al sur y al norte de Argentina. Vamos a recibir acá a una murga colombiana y cantaremos con ella aquí. Esperemos viajar por otros países latinoamericanos. Y seguiremos bregando porque la murga se siga expandiendo por América Latina, cosa que sabemos que será para el bien de nuestros pueblos.

Miercoles 07 de Marzo de 2018