Uruguay: avances y retrocesos en los gobiernos del Frente Amplio




Gabriel Laesprella

Sociólogo uruguayo
para @CorreodelAlba


Si bien en estos doce años de gobiernos del Frente Amplio se ha avanzado notoriamente en materia social, con la disminución de la pobreza de un 30% a un 8% y de la indigencia de un 10% a un 0,3%, y en otras aristas como la despenalización del aborto y la lucha por la equidad de género, la ley del Matrimonio Igualitario, el Sistema Nacional Integrado de Salud, el Sistema de Cuidados y el Plan Ceibal, con el que se le da una computadora a los niños y niñas de las escuelas públicas, además de otros planes que benefician a personas de la tercera edad, entre otras cosas, también ha habido errores.

El envío de tropas a Haití, un gobierno que se defina de izquierda debe colaborar con un país hermano en dificultades enviando médicos o maestros, no militares, que incluso algunos de ellos fueron acusados de violación. Grave error del Frente Amplio.

El segundo gobierno del Frente Amplio (2010-2015), liderado por José Mujica, le perdonó la deuda impositiva a Francisco Paco Casal, un mega empresario dueño de los derechos de televisión del fútbol uruguayo.

A nivel de los grandes medios de comunicación dominados por la derecha y por el Imperio, Uruguay tiene acciones en Telesur, medio alternativo a la CNN y a las transnacionales comunicacionales, sin embargo, en Uruguay no se ve Telesur ni hay voluntad política para hacer una ley de medios que democratize a los mismos.

El actual canciller de Uruguay, el ganadero Rodolfo Nin Novoa (ver artículo relacionado), ha ido a contrapelo de los principios antiimperialistas de la fuerza política en el gobierno, calificando como autoritario al presidente de la Venezuela bolivariana y revolucionaria, Nicolás Maduro, cuando el hermano caribeño estaba sufriendo la embestida terrorista de la derecha y del Imperialismo. No cuestionó el golpe de Estado contra Dilma Rousseff en Brasil. Fue cómplice de la triple alianza del Mercosur para arrebatarle la presidencia pro tempore a Venezuela y luego expulsarla del bloque regional.

Se quiere introducir un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Chile, cuando esto forma parte de la estrategia económica de las diez transnacionales más poderosas del mundo.

Nin Novoa tampoco se ha pronunciado en contra de las actitudes represivas hacia los movimientos populares de la Argentina, llevados adelante por el presidente Mauricio Macri, ni ha dicho absolutamente nada en contra del fraude electoral reciente que sufrió la izquierda en Honduras, ni de la violación de los acuerdos de paz de La Habana por parte del presidente colombiano Juan Manuel Santos. Demás está decir que esta política del Ministerio de Relaciones Exteriores tiene el aval absoluto del presidente Tabaré Vázquez.

El ministro de Economía, Danilo Astori, tiene concepciones que no apuntan al desarrollo productivo con justicia social, ni a la integración regional de los pueblos ni de los acuerdos Sur-Sur. Además, en ese contexto, es inconcebible que en un país como Uruguay, que tiene una canasta básica familiar aproximada de 750.000 pesos, tenga jubilaciones inferiores a diez mil pesos, y salarios de 15.000 pesos o menos cantidad de dinero.

Se quiere introducir un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Chile, cuando esto forma parte de la estrategia económica de las diez transnacionales más poderosas del mundo, que acumulan el PBI de los cincuenta países más pobres del mundo, para potencializar la hegemonía económica del Imperialismo en nuestro continente, al tiempo que intentan romper con los proyectos de integración regional como el ALBA, la CELAC y las UNASUR.

Vale remarcar que estas contradicciones y errores de los sucesivos gobiernos del Frente Amplio hace indispensable que comiencen a cumplir definitivamente con su propio programa antiimperialista.

El Ministerio del Interior, encabezado por Eduardo Bonomi, no ha podido o no ha querido erradicar las bocas de pasta base (resaca de la cocaína) que afectan a los sectores más vulnerables de la sociedad y enriquecen las arcas del narcotráfico. Tampoco ha neutralizado los grupos mafiosos, ni incautado sus armas de fuego.

Por último, vale remarcar que estas contradicciones y errores de los sucesivos gobiernos del Frente Amplio hace indispensable que comiencen a cumplir definitivamente con su propio programa antiimperialista, con justicia social y desarrollo productivo, en defensa del mercado interno y, también, apostar por la integración regional y los acuerdos Sur-Sur.

En este contexto, es importante mencionar el rol central que deben cumplir las bases frenteamplistas y el movimiento social organizado, que deberán presionar para radicalizar el proceso con una perspectiva anticapitalista, y para evitar una posible victoria electoral de la derecha en 2019.

Viernes 12 de Enero de 2018