El Petro en la encrucijada de las criptomonedas




Esteban Diotallevi

Periodista argentino
para @CorreodelAlba


Artículo publicado en la edición impresa de Correo del Alba N° 70.

"Nosotros tenemos la idea de crear una moneda internacional: el Petro. Una petromoneda que se fundamente en las grandes reservas de petróleo que tenemos algunos países del mundo”, con estas palabras el expresidente de Venezuela, Hugo Chávez, esbozaba hace casi una década el concepto inicial del proyecto anunciado por su sucesor, Nicolás Maduro, hace apenas unas semanas.

Claro que en la última década el avance de la tecnología ha sido tan acelerado que la idea inicial de Chávez fue resignificada por Maduro, y de lo que se habla ahora es de que el país bolivariano tenga su propia “criptomoneda”, concepto que bajado a tierra no es otra cosa que un bien de cambio digital, sustentado en las grandes reservas de petróleo, gas, oro y diamantes que posee Venezuela.

Los analistas a nivel internacional aseguran que el dinero “contante y sonante” va a desaparecer, es la tendencia. Sin embargo, esto genera ciertas dudas, principalmente en las personas ajenas a la tecnología y al mundo de las finanzas y la economía. De hecho, existen una gran cantidad de nuevas palabras para definir este nuevo universo, que la mayoría de las personas desconoce por completo.

Términos como “fintech”, “blockchain”, “Bitcoin” o “Ethereum”, entre muchos otros, son completamente ignorados por la gran mayoría de la humanidad, aunque poco a poco se los empieza a reconocer, sin saber bien de que se trata, ni como funcionan, ni cual va a ser su aplicación en el futuro cercano. Lo que es seguro, paradójicamente, es que todo el mundo “entiende” cuando se habla de dólares.

Al momento de mencionar por primera vez del Petro, Chávez señaló que “en otra época la emisión moneda se sustentaba en las reservas en oro”. “Ese patrón fue modificado por los Estados Unidos, quien rompió unilateralmente con esa referencia y empezó un descalabró a nivel internacional, luego, de manera abusiva, se comenzó a inundar al mundo de dólares, que no tienen ningún valor", añadió.

Esta adopción del dólar como divisa en el comercio internacional y su relativa estabilidad, no es cuestionada ni combatida a nivel global, a pesar de que tiene ningún sustento material, pero tiene un gran “valor” asignado por su inserción cultural y financiera. En ese sentido, con la denuncia de Chávez y el inminente lanzamiento del Petro, de alguna manera se intenta dar una pelea contra un modelo económico y monetario hegemónico, que impone reglas y somete a toda la humanidad desde 1971, cuando el presidente estadounidense Richard Nixon y la Reserva Federal eliminaron el patrón oro definitivamente.

Detractores y entusiastas

Desde la irrupción de las criptomonedas en el mercado financiero internacional surgieron incertidumbres provenientes de diferentes sectores. Las entidades monetarias y bancos centrales de varios países alertaron sobre la falta de confiabilidad en las nuevas monedas y hasta anunciaron su prohibición. Sin embargo, los internautas comenzaron a comprar y vender monedas virtuales, siendo el Bitcoin la que más se ha popularizado en el mundo.

Luego surgieron firmas que comenzaron a ofrecer productos y servicios que podían ser pagados con estas criptodivisas, principalmente en todo lo relativo al modelo e-commerce o comercio electrónico. Hasta en algunos comercios físicos adoptaron esta alternativa para cobrar sus transacciones. Y con su evidente auge se consolidó en algunos mercados y comenzaron a cotizar a nivel financiero.

En ese contexto y a diferencia del Petro, hay que destacar que las criptomonedas circulantes no están respaldadas en petróleo, gas, oro o diamantes, sino que su “respaldo” es en dólares, con lo cual son susceptibles a la especulación cambiaria y bancaria tradicional y a la ley de oferta y demanda, además, es el sector financiero el que tarde o temprano las comenzará a controlar. Algo completamente distinto a lo que propone Venezuela, donde las criptomonedas serán emitidas por el Estado.

Con las monedas virtuales convertidas en un relativo éxito de mercado, existe la posibilidad de que los grandes capitales y los poderosos sectores financieros intenten especular con el Petro, una criptomoneda que basa su valor en riquezas del mundo real. Como consecuencia, estos sectores podrían terminar por perjudicar los intereses del Estado venezolano. Algo a lo que tendrá que estar atento el Gobierno y preparar todos los mecanismos necesarios para evitar su corrupción.

Sistema inviolable

Más allá de quién emita la moneda virtual y de su respaldo, que es basicamente lo que le da valor, existe algo fundamental a tomar en cuenta: la plataforma en la que se despliega todo el andamiaje de transacciones y de seguridad de las criptomonedas, denominado blockchain.

Esta tecnología es totalmente confiable y transparente por su manera de desarrollarse, con bloques de cadenas de códigos, de ahí el nombre blockchain, que una vez escritos no se pueden descifrar. Lo que representa un fuerte factor anti hackeo. Además, a pesar de que es auditable, en el proceso integral de la plataforma no interviene la mano humana, con lo cual se evitan las operaciones erróneas, tanto las involuntarias como las voluntarias.

Las características y posibilidades de las plataforma blockchain impide que los países poderosos puedan cambiar las reglas de juego. También evita que se puedan adulterar los movimientos financieros y, lo más importante, los boicots monetarios y la depreciación del Petro a causa factores externos quedarían anulados, porque la moneda virtual no está atada al dólar sino que a las cuatro variantes antes mencionadas y manipular el precio del oro, de los diamantes, del gas y del petróleo a la vez, sería una tarea descomunal para cualquier país, aunque sea el más poderoso del mundo.

Asimismo, el Petro no sólo basará su valor en la cotización internacional de estas materias primas o de la existencia de reservas, sino que también sobre la certificación de su exploración y explotación.

El anuncio de Maduro despertó un gran interés, pero también incertidumbre. La expectativa alrededor de cómo se implementará a nivel interno son grandes y mucho mayores entorno a su articulación en el comercio exterior y en el sistema financiero internacional. Lo que es seguro es que la apuesta es fuerte y promete terminar con la devaluación inducida del Bolívar y todos los problemas que esto acarrea.

Las 7 claves del Petro

1. Se trata de una moneda digital y no será impresa ni acuñada.

2. Se fundamenta en las reservas de petróleo, gas, oro y diamantes.

3. La plataforma blockchain es a prueba de errores, inviolable y anti hackeo.

4. No será susceptible a la especulación cambiaria ni financiera.

5. Se podrá evitar la devaluación inducida de la que son víctimas otra monedas.

6. Se elimina el dinero contante y sonante, las transacciones serán digitales.

7. Pone al descubierto la ficción en la que se basa el dólar.

Martes 09 de Enero de 2018