El rechazo a la repostulación de Evo es una expresión racista y antidemocrática




Nahir González y Esteban Diotallevi

Consejo editorial
@CorreodelAlba


Artículo publicado en la edición impresa de Correo del Alba N° 70.

El 2017 quedó atrás. Un año vertiginoso, intenso y con altibajos, un periodo que indudablemente demanda un balance exhaustivo, que sirva de orientador para encarar un 2018 aun aleatorio. Para emprender este momento de quiebre simbólico entre el viejo año y el que recién comienza, Correo del Alba apeló a la trayectoria de Juan Ramón Quintana, por su experiencia militar y su conocimiento de la geopolítica regional y mundial.

Quintana se desempeñó durante 11 años como ministro de la Presidencia de Bolivia, durante el primer, segundo y parte del tercer mandato de Evo Morales Ayma, desde el 23 de enero de 2006 hasta el 23 de enero de 2017, y actualmente es embajador en Cuba, aunque algunas filtraciones auguran su retorno a la política local.

Si bien los rumores sobre su regreso son fuertes, a lo largo de la extensa entrevista que le hicimos, en la que habló de todo, Quintana no quiso desvelar si vuelve a Bolivia para hacerse cargo de algún ministerio. Sin embargo, durante el mes de enero se prevén cambios en el Gabinete y en ese momento esta filtración se confirmará o desmentirá definitivamente.

Siendo usted uno de los referentes históricos del gobierno de Evo Morales, ¿cuál es su lectura sobre el caso del ex encargado de negocios de la Embajada de EEUU en Bolivia, Peter Brennan, que mantenía reuniones secretas con la oposición, y el injerencismo de su país a nivel local y regional?

La injerencia estadounidense en América Latina ha sido una constante desde fines del Siglo XIX y se ha extendido a lo largo del Siglo XX y lo que va del XXI, desde Río Bravo hasta Tierra de Fuego. Se trata de una expansión imperial que se ha manifestado en Latinoamérica y El Caribe mediante intervenciones militares, políticas y culturales, y con el saqueo de los recursos naturales. Las intromisiones directas más duras del Siglo XX han sido las de Granada y Panamá, con invasiones militares y la destrucción de sus gobiernos. También ocuparon República Dominicana, Nicaragua y El Salvador, y aun continúa tomado ilegalmente Guantánamo, Cuba, donde tienen instalaciones militares y puertos de avanzada. Para ellos El Caribe es una cuenca poderosa porque la consideran estratégica, como tercera frontera de la Región. Además, han intervenido a través del comercio y del sistema financiero. Realizan operaciones encubiertas, como la que hicieron en Panamá cuando Omar Torrijos intentó recuperar el Canal y murió en un aparente “accidente de helicóptero”, o el caso del presidente Jaime Roldós de Ecuador, que quiso recuperar la soberanía sobre el petróleo y terminó muerto en un “accidente aéreo”. En Chile bombardearon La Moneda para destruir al gobierno de Salvador Allende cuando avanzaba con la recuperación del cobre y no es casual el salvaje asesinato de Juan José Torres en la Argentina, como producto de la Operación Cóndor. Estos son sólo algunos casos, pero la historia de las intervenciones estadounidenses está plagada de golpes militares y dictaduras.

"Brennan es uno de los mayores operadores de los llamados golpes blandos, a partir de su experiencia en Nicaragua entre el año 2006-2007, cuando intentó impedir que Daniel Ortega llegara al poder".

La presencia de Brennan en Bolivia es un episodio más de esta historia, en la que EEUU quiere convertirse en el gran comensal de nuestros recursos naturales. Brennan tenía la misión de desestabilizar, erosionar y desgastar políticamente al proceso de cambio y la figura del presidente Evo Morales. No lograron hacerlo a través del golpe cívico-prefectural comandado por Philip Goldberg, ni con el demencial proyecto de separatismo, ni con operaciones encubiertas como la del Tipnis, entre otras, entonces emprendieron una nueva ofensiva. Brennan es uno de los mayores operadores de los llamados golpes blandos, a partir de su experiencia en Nicaragua entre el año 2006-2007, cuando intentó impedir que Daniel Ortega llegara al poder. Obviamente, el accionar de Brennan es totalmente inadmisible en la diplomacia y es un quebrantamiento a la Convención de Viena.

Estas intervenciones de los Estados Unidos han logrado una reconfiguración en el mapa político de la región y hay una avanzada de gobiernos de derecha. ¿Cómo lograron implementar esta nueva coyuntura?

Efectivamente, después de una década gloriosa, que ha sido un momento único en los últimos 50 años, veo que existe una clara contraofensiva del imperio, no solamente para frenar está reconstitución de la unidad latinoamericana y de la emancipación de sus pueblos, también para escarmentar. Estados Unidos está acostumbrado a someter a los pueblos, ha logrado desarrollar una cultura de la sumisión, pero de pronto el comandante Chávez, Fidel, Evo, Kirchner, Lula y otros grandes líderes recuperaron a sus pueblos y a los movimientos populares. Esto generó una sensación de quiebre de la invencibilidad imperial y sobre la base de este gran avance surgieron proyectos de integración como el ALBA (Alternativa Bolivariana para los pueblos de Nuestra América), la UNASUR (Unión de NAciones Suramericanas) y la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), mientras la OEA (Organización de Estados Americanos) quedó desplazada y en el banquillo de los acusados.

Cuando fracasa el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) en el 2005, Washington desarrolla una nueva estrategia muy agresiva y montan el proyecto de la Alianza del Pacífico, para alinear a los gobiernos neoliberales, al mismo tiempo diseñan el Acuerdo Transpacífico, para tratar de reforzar su alianza neoliberal en la Región, mientras que en lo político lanzar una gran ofensiva contra nuestros gobiernos, principalmente contra el de Venezuela, e incrementan la presión con un gran despliegue de bases y fuerzas militares, con las que intentan recuperar la hegemonía perdida, frente a la presencia cada vez mayor de Rusia y China en Latinoamérica.

"La verdad que cuando uno mira cada una de estas acciones se llega a la conclusión de que el imperio está demente. Algo que también se expresa en la conducta demencial del presidente Donald Trump".

La suma de estos factores empieza a desquiciar el tablero tradicional del dominio de los Estados Unidos y por eso mismo hay un rediseño de su estrategia de reocupación y recolonización. Hasta transformaron la manera de intervenir de la CIA, que ya no opera con funcionarios estadounidenses, sino que terceriza sus operaciones a través de otro tipo de agentes, mediante la creación y subcontrataciones de grandes ONGs, de CEOs, de Intelectuales, de analistas, de medios de comunicación, con la incorporación masiva de la tecnología al estilo gran hermano y con redes sociales. Todas estas estrategia convergen y se articulan para operar a gran velocidad y golpear donde más duele. Además utilizan como arma las sanciones económicas, como las que llevan adelante contra Cuba desde hace décadas y ahora contra Venezuela. La verdad que cuando uno mira cada una de estas acciones se llega a la conclusión de que el imperio está demente. Algo que también se expresa en la conducta demencial del presidente Donald Trump.

¿Con el resurgir de gobiernos reaccionarios y neoliberales en gran parte de Latinoamérica, qué cree que puede pasar en Bolivia, con una derecha envalentonada?

La derecha en Bolivia compuesta por la burguesía nacional y las fuerzas políticas conservadoras, en realidad son estructuras de mediación colonial, que no tienen una ideología propia, ni un programa para gobernar, ni la capacidad de pensarse a sí misma y, por lo tanto, son simples eslabones, correas de transmisión del gran capital financiero trasnacional manejado por Estados Unidos. Por eso, creer que esta derecha está realineándose es una ficción. Es una derecha entrenada y domesticada que expresa su enajenación cultural en los medios de comunicación y las redes sociales para alinear al país a los intereses extranjeros. En definitiva, es una derecha comandada desde Washington que sólo ha sabido destruir la base elemental del crecimiento del país.

Carlos Mesa se perfila en Bolivia como uno de los líderes de la oposición para las próximas elecciones presidenciales. ¿Qué opina sobre este personaje?

Desde qué perspectiva política puede hablar Carlos Mesa, que ha sido vicepresidente del genocida Gonzalo Sánchez de Lozada, uno de los mayores saqueadores, corruptos y ladrones que ha tenido como gobernante Bolivia. Mesa fue incapaz de sostenerse en el gobierno porque es un hombre al que le falta valentía, coraje y capacidad de entender al país, a pesar de que dice que es historiador. Es imposible que pueda liderar algo, es una persona pusilánime, que ha sido el naipe político de la Embajada estadounidense durante el gobierno de Sánchez de Lozada, para edulcorar y maquillar a ese neoliberal a ultranza que ni siquiera habla español. Obviamente, ya sabemos quién es Carlos Mesa, un ex gobernante de los más lamentables que ha tenido Bolivia.

¿Cómo se prepara el MAS-IPSP de cara al 2019? Porque en las últimas elecciones judiciales tuvo cierta legitimidad el voto nulo y en la calle hay mucha gente en contra de la repostulación de Evo.

Lo que pasa es que nos hace falta clarificar una narrativa que tenga que ver con el proceso. La derecha fácilmente nos arrebata las banderas discursivas, que se supone deberían estar en manos de los movimientos sociales y populares. Como dice Álvaro García Linera en La potencia plebeya, la burguesía tiene la sensación de que el poder está en otro territorio y transfieren su narrativa a las clases medias y a los sectores populares.

Pero también es cierto que el rechazo a la repostulación de Evo es una expresión racista y antidemocrática de un sector de la oligarquía boliviana. Además, Evo es un enemigo público declarado de los EEUU y por eso es una amenaza para su hegemonía. Con Evo no habrá litio barato para los estadounidenses, con Evo tendremos un país digno, soberano y con justicia social.

"Evo es un genio de la política, en toda la historia de Bolivia no ha existido un líder como él, es inigualable. Tiene una inteligencia excepcional, ha construido el Estado Plurinacional con tesón y mística".

Este tema hay que ponerlo en perspectiva. Primero, la repostulación del presidente es el derecho que tiene cualquier ciudadano boliviano de ser candidato, y ese es un derecho inalienable, imprescriptible, que debe formar parte de cualquier Constitución que se pretenda democrática. La segunda cuestión a considerar es que se pretende restablecer un discurso vacilón y conservador sobre la rotación del poder. Las élites bolivianas gobernaron el país durante 180 años y ahora resulta que cuando existe la posibilidad de continuar con una profunda transformación para industrializar a Bolivia, es pecado que un indio pretenda continuar con las políticas sociales. Evo es producto de las luchas del pueblo, por lo tanto, es el pueblo el que tiene que define esto en elecciones.

Evo es un genio de la política, en toda la historia de Bolivia no ha existido un líder como él, es inigualable. Tiene una inteligencia excepcional, ha construido el Estado Plurinacional con tesón y mística, con amor por la patria y respeto por nuestra gente, inspirado en las luchas de los movimientos sociales. Esto, lamentablemente, algunos compañeros no lo terminan de entender.

Se rumora que el operador político e impulsor del caso Zapata, Carlos Valverde, está en Bolivia. Un personaje cuyo accionar resultó ser muy dañino para el Referéndum del 21-F de 2016. ¿Qué hacer frente a la aparente impunidad de estas personas que afectan negativamente al país?  

Debemos poner las cosas en claro. Decir que Carlos Valverde es un operador político es demasiada concesión para un exnarcotraficante, torturador, ladronzuelo y corrupto soplón de la CIA. Valverde es apenas un sicario de la Embajada estadounidense, maltratado hasta por la propia CIA. Yo diría que es una persona acomplejada respecto a su pasado personal y al de su propia familia, que no le queda otra válvula de escape que la agresión constante.

"Debemos impulsar a los jóvenes a que emprendan una vía alternativa a esta sociedad capitalista que todos los días devora a la humanidad. El mundo necesita recibir las lecciones más luminosas de la Revolución cubana".

Los estadounidenses son muy hábiles para detectar a estos sujetos que salen de las entrañas de las cloacas. No creo que haya que preocuparse por estos personajes, no hay que perder la perspectiva, uno debe preocuparse por quienes mueven los hilos de estos títeres, por los diseñadores de estas estrategias que configuran la avasalladora ofensiva imperial. No debemos perder de vista estas cosas, de lo contrario terminaremos pateando la sombra y no al hueso. Debemos tratar de descubrir las líneas gruesas de las que proceden estos pequeños bastardos de la historia.

¿Cuál ha sido su experiencia como embajador en Cuba y cómo ve a ese país ahora que finaliza un ciclo histórico marcado por la impronta de Fidel y Raúl Castro, ya que en abril habrá una nueva dirección?

Tengo muy poco tiempo como embajador, pero hay algo que quiero destacar. La Revolución cubana es inconmovible, es una trinchera de lucha absolutamente fiel a Fidel, a Martí, a Camilo y al Che Guevara, es una revolución socialista, no solamente pionera en su capacidad y en su condición de ser invicta, sino que también es un ejemplo a seguir para los pueblos del mundo que quieran labrar una sociedad más justa, digna, humana, solidaria e internacionalista. Lo mismo comenzó a hacer Hugo Chávez en Venezuela, algo que hoy continúa Nicolás Maduro. Esta es la trinchera desde la cual se resiste, se lucha y se combate a la voracidad más brutal del imperio más poderoso del mundo. Una pequeña islita es capaz de darle al mundo una lección de dignidad. Esto sólo se logra a partir de un gran desarrollo de la conciencia política. Uno de Cuba aprende que hay que trabajar muchísimo para lograr una gran “revolución cultural”. Necesitamos más Casas del Alba, más proyectos culturales, debemos impulsar a los jóvenes a que emprendan una vía alternativa a esta sociedad capitalista que todos los días devora a la humanidad. El mundo necesita recibir las lecciones más luminosas de la Revolución cubana.

En relación a la coyuntura internacional, ¿cuál es su balance sobre el año que se vivió en Venezuela?

Creo que Maduro es un discípulo brillante de Chávez, porque ha sabido diseñar una fórmula política fundada en la cultura de la paz, para evitar darle rienda suelta a la furia salvaje de la derecha venezolana. Se ha convertido en un gran estratega político, por eso Chávez, con gran intuición, depositó en él su propio legado. Creo que Maduro logró montar la fórmula de la paz con la Asamblea Constituyente y las dos elecciones regionales. Por eso nuestra admiración y cariño, no solamente con el presidente, sino que también con las bases políticas y la fuerza incontenible de los jóvenes chavistas y bolivarianos, que han sabido contenerse para no ceder a la violencia. Entonces tenemos que valorar esta clase magistral de política que dio Maduro y el chavismo contra el escenario sangriento, dantesco, que quería sembrar el imperio.

En enero es tradición que el presidente haga cambios en el Gabinete y existe el rumor de que usted regresará para asumir nuevamente como ministro. ¿Que hay de cierto en esto?

No, eso no es cierto. No le dé pábulo al chisme.

¿El vicepresidente Álvaro García Linera declaró en varias oportunidades que no desea repostularse como compañero de fórmula de Evo Morales, en ese marco, ¿usted se ve en una fórmula presidencial?

No, jamás.

¿Por qué?

Porque soy un soldado del proceso, un soldado de Evo y de los movimientos sociales. Yo me veo más en el campo de batalla, orientando a los compañeros y compañeras y aprendiendo de manera recíproca de ellos. Ese es mi territorio.

Lunes 08 de Enero de 2018