Con el fuego de Guevara




Santiago Masetti

Periodista argentino
para @CorreodelAlba


Al ritmo de canciones, poemas y conmovedoras intervenciones, desde Valle Grande, Bolivia, se comenzaron las primeras jornadas del encuentro internacional por los 50 años de la presencia del Ernesto Che Guevara en esta nación suramericana.

Con la llegada de las delegaciones de distintos puntos de América Latina, anoche comenzaron las primeras actividades del “Encuentro Mundial 50 años del Che en Bolivia” que se desarrolla en la localidad boliviana de Valle Grande hasta el lunes próximo. 

Luego de un intenso viaje, un equipo de Correo del Alba llegó anoche hasta Valle Grande para participar de las actividades y homenajes que se realizarán a Ernesto “Che” Guevara a medio siglo de su asesinato.

El Centro Cultural Ernesto Che Guevara es uno de los centros principales donde se desarrollan los diferentes encuentros, charlas, proyecciones y actividades culturales en general. Apenas se atraviesa una pequeña garita, a metros, hay un apartado grande con un letrero que Dice: “Museo del Che”.

Una vez adentro hay un cuarto grande el cual, a través de fotografías, narra la vida del Guerrillero Heroico y de la experiencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN) hace medio siglo por estos lares. En el medio del cuarto hay dos vitrinas una que muestra las réplicas de la partida de nacimiento de Guevara, del Diario del Che en Bolivia y de la agenda alemana; en la otra se exhibe una réplica de la ropa utilizada al momento de la captura del Che que se utilizó en la película “Di buen día a Papá”, que fue filmada aquí entre mayo y junio de 2008.

En uno de los laterales de la pared cuelgan doce fotos del momento en que descubren los restos del Comandante Guevara y de sus compañeros de lucha, allá, el 7 de julio de 1997.

Antes de ingresar a este “subcuarto”, se puede observar que cuelga de las paredes de ingreso un cuadro en honor a los caídos de la guerrilla y de las Fuerzas Armadas Bolivianas (FAB), el que reza: “En honor a los caídos en las acciones de armas de 1967”.

En uno de los laterales de la pared cuelgan doce fotos del momento en que descubren los restos del Comandante Guevara y de sus compañeros de lucha, allá, el 7 de julio de 1997. En el otro lateral extremo, se muestran fotos de las operaciones realizadas por la División VIII, del grupo de Fuerzas especiales de Paracaidistas, Rangers II, Boinas Verdes de Manchego.

Correo del Alba dialogó el encargado del Museo del Che, Leo Lino Ledesma, quien contó que el Centro está abierto oficialmente desde el año pasado, pero que a partir de agosto de 2017 abrió sus puertas para los visitantes. 

Lino Ledesma también relató que las puertas del Centro Cultural están abiertas todos los días de 6 a 7 de la noche y que desde agosto recibieron cerca de 400 personas, en su mayoría de origen boliviana.

Luego de recorrer unos metros y a solo pasos del escenario principal del Centro Cultural, dos militantes de la Federación Juvenil Comunista (FJC), Camila Nahir Moreno y Fabiana Martínez, nos relataron que para llegar a Valle Grande tuvieron que viajar en ómnibus durante más de dos días.

A unos cuantos pasos del escenario se encuentra la Fosa del Che y sus compañeros, lugar donde un equipos de antropólogos forenses argentinos, bolivianos y cubanos, encontraron luego de 30 años los restos del Che.

Tanto Moreno como Martínez manifestaron la trascendencia de las ideas y las acciones del Che frente a una derecha continental y que la importancia de las actividades que se están desarrollando en Valle Grande sirven para debatir y organizar a los que luchan en esta parte del mundo.

A unos cuantos pasos del escenario se encuentra la Fosa del Che y sus compañeros, lugar donde un equipos de antropólogos forenses argentinos, bolivianos y cubanos, encontraron luego de 30 años (6 de julio de 1997) los restos del Che, Orlando Tamayo, René Tamayo, Simeón “willie” Cuba, Alberto Fernández Monte de Oca, Aniceto Reynaga y del peruano Juan Pablo Chang.

En el lugar donde se realizó el hallazgo en la actualidad se encuentran seis piedras con los nombres de los combatientes del ELN, que no solo quedarán inmortalizadas en el sur de Bolivia, sino que es una obligada referencia de los que luchan por un mundo sin amos ni patrones.

Viernes 06 de Octubre de 2017