Todas las mañanas del mundo




Sebastián López

Estudiante de cine chileno
para @CorreodelAlba


Artículo publicado en la edición impresa de Correo del Alba N° 63.

“Se decía de él que podía imitar todas las inflexiones de la voz. Desde el suspiro de una joven hasta el sollozo de un anciano. Del grito de guerra de Enrique de Navarra a la dulzura del aliento de un niño dormido”.

El famoso compositor Marin Marais cuenta la historia de su maestro, Monsieur de Sainte-Colombe, un músico que se ve muy afectado por la muerte de su esposa, que lo deja con una profunda amargura en su vida. Al mismo tiempo narra la relación entre ambos, al intentar ser su discípulo para convertirse en un virtuoso de la viola y el romance que tuvo con la hija de Sainte-Colombe.

Contexto histórico

La historia nos sitúa en el siglo XVIII, en el periodo intermedio de la música barroca –de su consolidación–, donde los instrumentistas de la corte de Luis IV de Francia (“el Rey Sol”), bajo la dirección del italiano Jean-Baptiste Lully, adquirieron un alto nivel en la ejecución de sus instrumentos, sobre todo los de cuerda, que acompañaban las óperas y eran muy admirados en toda Europa.

Era una época donde la viola da gamba adquiere notoriedad para el pueblo galo, que cedía a la sonoridad del violonchelo, instrumento preferido por el público italiano. De esta manera la viola da gamba fue reivindicada en Francia. Paralelamente, el relato nos aproxima a un episodio particular en la vida de Marin Marais, cuando es nombrado director de los músicos de la corte.

Contexto de producción

Tanto el director como el guionista son músicos destacados, siendo Pascal Quignard (quien toca el violonchelo) el creador del Festival de Ópera y Teatro Barroco de Versalles, y Alain Corneau, al decir de Jordi Savall, compositor de la música para el filme, “un gran melómano, que poseía una gran sensibilidad. Era también músico, podía tocar el piano, adoraba el jazz y la música barroca. Tenía una inmensa cultura general y musical”. Cabe destacar que había un movimiento que intentaba recuperar la viola da gamba para el mundo musical, con lo que esta película fue un aporte extra (y muy importante) en esa campaña.

Impacto en los medios

El reconocimiento alcanzado por esta cinta fue enorme, sobre todo de la banda sonora, convertida en un éxito de ventas. Además se estrenó en un momento de resurgimiento de la viola da gamba, con lo cual este instrumento logró capturar sendos reconocimientos.

Comentario

Debo decirlo, esta película me resulta perfecta en muchos aspectos, tanto en las imágenes, la música, las escenas, los diálogos y la historia. Todo tiene un lugar en esta obra, nada sobra, nada falta. Al momento de terminar de verla, luego de haberme olvidado de la realidad para entrar en la vida de unos personajes que tienen sus propias vidas, y al pasar el momento en que acaban los créditos, reconocí el entorno, tras unos agrios segundos de silencio y haber escuchado, visto y sentido la música central del film.

“Todas las mañanas del mundo” nos regala una serie de imágenes que parecen pinturas barrocas, dignas de Rembrandt o Van Dyck. Acompañando las escenas con la fina música interpretada por Savall. Los actores son otro punto, ya que se utilizaron algunos de los mejores exponentes franceses como Gérard Depardieu, Jean-Pierre Marielle y Anne Brochet.

Recomiendo ver esta película. Si la ven, espero que logren disfrutarla y dejen que todos sus sentidos sean absorbidos por una obra maestra del séptimo arte, y que con lágrimas lleguen al momento en que los créditos invaden la pantalla.

Ficha técnica:

Director: Alain Corneau (“Thesecondwind”, “Fort saganne”).
Guión: Pascal Quignard(“Terrazas en Roma”, “Las sombras errantes”).
Alain Corneau (“Las palabras azules”, “El príncipe pacífico”).
Producción: Jean-Louis Livi.
Bernard Marescot.
Fotografía: Yves Angelo (“Germinal”, “Un couer en hiver”).
Editor: Marie-Josèphe Yoyotte (“Los 400 golpes”, “Diva”).
Música: Jordi Savall (“Secretdefense”, “El pájaro de la felicidad”).
Duración: 115 minutos.
Año de estreno: 1991.

Premios:

- Premios César 1992 (Francia).
Ganador: Mejor actriz secundaria (Anne Brochet).
Ganador: Mejor fotografía (Yves Angelo).
Ganador: Mejor vestuario (Corinne Jorry).
Ganador: Mejor director (Alain Corneau).
Ganador: Mejor película.
Ganador: Mejor música escrita para una película
(Jordi Savall).
Ganador: Mejor sonido (Anne Le Campion, Pierre
Gamet, Gérard Lamps y Pierre Verany).
- Festival Internacional de Cine de Berlín 1992
(Alemania).
Selección oficial: Oso de oro (Alain Corneau).
- Premios Globo de Oro 1992 (Estados Unidos).
Nominado: Globo de oro a la mejor película en lengua
no inglesa.

Martes 01 de Agosto de 2017