Fortalezas y debilidades de la contra-comunicación




Revista Internacional

Correo del Alba


Artículo publicado en la edición impresa de Correo del Alba N° 63.

La denominación “medios de comunicación alternativos” es la que se suele utilizar para definir al entramado comunicacional no tradicional y con una narrativa contrahegemónica. Sin embargo, según el contexto ideológico, político, económico y regional, también se los puede llamar: alterativos, comunitarios y cooperativos.

1 Existen muchas experiencias de este tipo nivel internacional, aunque no es un fenómeno actual, forman parte del universo comunicacional desde que existen los medios. Los anarquistas, comunistas y socialistas entendieron desde su etapa fundacional su importancia y no hubo grupo que no tuviera su periódico o boletín.

2 La invención de la radio y su posterior masificación aportó una de las herramientas fundamentales en la comunicación contrahegemónica. Montar una radio en muchos casos resultaba más barato que imprimir un periódico y en períodos de gobiernos fascistas y de dictaduras resultaba difícil de rastrear y llegaba a zonas rurales.

3 El crecimiento de la radio trajo legislaciones y normas para la utilización del espectro radioeléctrico y las radios que operaban sin licencia comenzaron a ser consideradas “ilegales”. Muchas siguieron transmitiendo de esa manera y otras optaron por registrarse, pero las radios del establishment fueron las que consiguieron mayor potencia.

4 La televisión siempre fue restrictiva para la comunicación contrahegemónica, por lo costoso de los equipos para tomar los registros y para transmitir. Son contadas las experiencias de este tipo y nunca lograron mantenerse en el aire ni tener la masividad de los canales estatales o de las señales empresariales.

5 El financiamiento es uno de los mayores límites a la hora de lanzar un medio y luego mantenerlo en el tiempo. La publicidad fue y sigue siendo la principal fuente de ingreso, tanto la de empresas de productos y servicios como la estatal. A pesar de existir otros mecanismos para generar ingresos con ventas, suscripciones, abonos y aportes de todo tipo, son marginales frente a los que representan los anuncios.

6 La aparición de Internet cambió el panorama. Su exponencial crecimiento no tiene límites y aun hoy en día no está del todo reglamentado. Portales de noticias y opinión, blogs, videos, redes sociales y transmisiones en vivo en todo tipo de plataformas. La Web es un inmenso océano, pero de cinco centímetros de profundidad, y encontrar un lugar en ese universo es el desafío de la comunicación contrahegemónica.

7 Sin duda, el gran medio de comunicación popular en América Latina fue y sigue siendo la radio y organizaciones como la Asociación Mundial de Radios Comunitarias - América Latina y el Caribe (AMARC ALC), que nuclea a más 3 mil radios de toda la región y el mundo es una muestra de ello. También hay otras experiencias, diversas, pero la que más llama la atención es el caso venezolano de @ForoCandanga, que tiene casi medio millón de seguidores en Twitter por mérito propio, sin que esté esta cuenta ligada a un medio masivo. Eso es una muestra del potencial que puede llegar a tener Internet en el quehacer de la comunicación contrahegemónica.

Miercoles 26 de Julio de 2017